La Ejecución del Arte de la Guerra

El arte de la guerra es una actividad humana tan vieja como el lenguaje mismo, ya que  el ser humano siempre ha tenido que defenderse a asimismo y a los suyos en contra de fuerzas opuestas que por lo general quieren lo que ellos tienen, a ellos mismos,  o neutralizar un centro de resistencia contrario a la voluntad de un cierto grupo. Klaus Von Clausewitz – estratega y teórico militar del siglo 19- define al conflicto armado como un conteste de voluntades y como una extensión de los medios disponibles en la política para obtener sus fines.

Mientras que todas las naciones y ejércitos del mundo conocen los principios de Clausewitz  no todos emplean dichas doctrinas de la misma manera ya que el arte de la guerra y su ejecución tienen mucho que ver con los principios culturales de cada nación y de los medios que tienen disponibles para llevar acabo el ejercicio bélico. La razón por la cual la cultura es esencial para el modo en el que se lleva acabo el arte de la guerra se debe a que la cultura hace y moldea al hombre y el hombre conduce la guerra.

A su vez, la  razón por la cual digo que el modo de ejercer el arte de la guerra es reflejo de los medios que se tienen disponibles se debe a que depende de estos medios – dinero; combustible; armamento; soldados – será lo que determinara la postura que ha de tomar un general en el campo de batalla. Por lo general, son los países de poblaciones más extensas y densas quienes no dudan en montar grandes ofensivas, -especialmente frontales-  contra un enemigo y será aquel de población mas delgada quien se tirara por lo general a la defensiva dado a que sus hombres no pueden ser remplazados con facilidad o en lo absoluto.

Pocas cosas son tan efectivas en la guerra – según  Sun Tzu – que el conocerse a uno mismo como al enemigo ya que si se ejerce este fragmento de sabiduría de manera precisa, de cien batallas cien se han de ganar. Para entender al bando enemigo, es necesario entender bien cuales son sus capacidades económicas, culturales y morales ya que de aquí saldrá el tipo de estrategia que han de utilizar ante las fuerzas propias, aunque bien decía el almirante Yamamoto – arquitecto del ataque a Pearl Harbor – que para saber el resultado de una batalla hay que pelearla. Tanto Clausewitz como Sun Tzu dicen que la mejor manera de derrotar al enemigo es sin pelear. Este medio según el filosofo chino, se obtiene mediante la destrucción de las alianzas del enemigo mediante un frente diplomático audaz y eficaz.

A mi punto de vista, mejor será en el ejercicio del arte de la guerra aquel que la practique con más frecuencia y el pueblo que la medite de la manera mas profunda ya que como bien decía el viejo filosofo “La guerra es una materia de vida o muerte por lo que debe de ser el estudio mas serio”.

Aquel sagaz Sun Tzu dejo sus enseñanzas bélicas en un conjunto de varillas de bambú que se convirtió después en lo que hoy conocemos con el nombre de “El Arte de la Guerra”.

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