La Voluntad y el Destino

Hace unos días tuve que ir a una venta de aviones ya que había recibido una invitación por parte de la compañía que la organizo, algo que nos es cualquier cosa dado a que es un verdadero honor el ser invitado debido a que es muy difícil que esto suceda a no ser una persona apreciada por dicha firma: esta firma es de las cuatro mas grandes en el mundo. Naturalmente, el ir a eventos como estos es algo de gran prestigio y de mucha relevancia donde se es posible crear muchos nuevos contactos.

Aunque toda mi intención y voluntad estaban en atender a dicho evento, las razones del destino tenían planes distintos para mí, siendo esto algo que en anterioridad solía causarme tremendos brotes de cólera debido a que en esos días solía pensar que la voluntad individual puede y debe imponerse ante cualquier cosa y que todo en nuestra vida estaba bajo los dictámenes de nuestro control por lo que el decir “ no se pudo” era un signo absoluto de debilidad y algo que no le podía, de ningún modo, acontecer a una voluntad de hierro : estaba equivocado.

La razón por la que no me fue posible llegar se debe a que se cerraron las únicas dos avenidas posibles para llegar a dicha venta de aviones a la cual había sido invitado y a la cual quería asistir de manera mayúscula. Asimismo, la razón por la cual digo que estaba equivocado en creer que una voluntad de hierro podía controlar y dominar a factores externos se debe a que ahora puedo decir de manera empírica y no solo idealista que esto no es así y que la voluntad mas fuerte es poco o nada con los el quehacer del panorama general.

Este principio se da en todo aquello que posea de una vida y quien vague por los caminos de la existencia sea racional o no racional ya que todos compartimos los mismos principios y leyes de existencia. Un buen ejemplo de esto es el caso de las comunidades de hormigas donde la voluntad individual no es nada en una sociedad colectiva aunque la sociedad colectiva en si es una sintonía de miles de voluntades en concierto viajando armoniosamente para con el mismo fin que es la supervivencia de la colonia.

En este caso en particular, debido a que hubo un accidente en una de mis rutas y una obra de reparación en la otra mi voluntad individual tuvo que sucumbir para el bien general. Esto es debido a que si no se atendía aquella accidente, las personas involucradas en la misma pudieran haber entrado en peligro necesario y debido al caos otra accidente pudiera haber sucedido poniendo vidas en peligro : el evitar esto era mucho mas importante que el que yo consiguiera mi propio objetivo. Del mismo modo, el que se reparara la avenida para el bien colectivo era mas importante que mis propios designios individualistas.

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